PUNTO Y APARTE

Son las ocho y media de la mañana. Hace más de dos horas que llegué a casa tras una gran noche en el Hebe de Vallekas celebrando el V Aniversario de “EL DUENDE DEL PARQUE” y “EL DUENDE EN LA KELI”. Una gran noche que ya sabía que para mí iba a suponer un punto de inflexión, puede que incluso un punto y aparte.

Nadie me empujó a hacer radio, a presentar un programa con el que intentar dar a conocer nuestro rocanrol actual. Nadie me lo pidió. Por eso, sé que yo no puedo ni debo pedir tampoco nada a nadie. Sólo quiero hacer una reflexión para después actuar como me dicte el corazón.

He pinchado a varios centenares de bandas, he fabricado cinco discos recopilatorios y organizado cinco conciertos. Esos “conciertos aniversario” de “EL DUENDE” siempre fueron pensados como una reunión de amigos. Siempre lo he dicho y lo sigo afirmando. Pero cuando digo amigos no me refiero sólo a los amigos del barrio, a los de toda la vida. Para mí también son amigos los oyentes de “EL DUENDE DEL PARQUE” y “EL DUENDE EN LA KELI”, aquellos que no me fallan cada semana, y amigos son aquellos a quienes he pedido su disco o me lo han enviado por decisión propia, personas a las que admiro por el mero hecho de subirse a un escenario para hacer rock en nuestro país, decisión en mi opinión encomiable. Para ellos, para nuestros músicos y no sólo para los oyentes de “EL DUENDE”, son los conciertos que organizo. Y en cada uno de estos conciertos he visto a muy pocas de las bandas a las que apoyo entre el público. Menos aún han sido sus mensajes deseándome suerte… y el enviar un simple mensaje me parece algo fácil de hacer por mucho lío que uno tenga.

Lo peor de todo, es que mi caso no es el único.

Sé que habrá gente que se de por aludida o incluso se sienta ofendida. Lo siento, pero es hora de que diga lo que pienso. Estas líneas no son producto de un calentón ni del cansancio. Llevo meses mordiéndome la lengua y, tras una noche en la que me he sentido muy querido pero, no obstante, decepcionado, escribo estas reflexiones. Presentar tres programas a la semana dedicados al Rock Estatal me ha costado la salud y el tener abandonados a los míos. Jamás me he quejado porque siempre me ha valido más la satisfacción que me producía y aún me produce mi trabajo, y digo “me produce” en presente porque sigo amando la radio y sigo siendo feliz compartiendo canciones con la gente, y me refiero a mi labor como “mi trabajo” porque lo que hago es un “trabajo”. Me he ganado el derecho a llamar así a lo que hago: un trabajo al que dedico todas las horas de mi vida. Pero este trabajo que he realizado con “EL DUENDE DEL PARQUE” y “EL DUENDE EN LA KELI” no sólo ha consistido en poner canciones. En todos y cada uno de mis (vuestros) programas he intentado que los oyentes conociesen nuevos grupos y que acudiesen a conciertos. Vuestros conciertos. Y algo he conseguido, digo “algo” pero creo que podría decir “bastante”. Lo sé porque conozco a las personas que me escuchan todas las semanas, a quienes me dirijo como “mi familia” porque están siempre a mi lado y hablo y me escribo con ellos. Ellos, a su manera y en la medida de sus posibilidades, ayudan a que nuestro rocanrol siga vivo. Les pedimos (les pido) que se gasten unos pocos euros en ver a unos tíos tocar sobre un escenario y, sin embargo, esos mismos tíos no van a ver a otros hacer lo mismo que ellos, el dejarse la piel sobre las tablas. Mal vamos cuando queremos que se lleve a cabo un cambio pero nosotros no actuamos en consecuencia, cuando no damos ejemplo.

¿Estoy despidiéndome? No de la radio, pero sí puede que lo esté haciendo de “EL DUENDE DEL PARQUE” y “EL DUENDE EN LA KELI”. ¿Cómo puedo seguir animando a quienes me escuchan a que apoyen nuestro rocanrol cuando veo que falta ese apoyo en el mismísimo rocanrol?

Seguiré al frente de ambos programas hasta mediados de julio, como ha venido siendo habitual. Después pensaré, reflexionaré y en septiembre haré lo que me dicte mi corazón. El objetivo principal de “EL DUENDE” se ha cumplido con creces, hay un montón de personas repartidas en España, América y algún otro rincón del planeta con un cd o disco descargado de alguna banda emergente. Y me consta que todas ellas seguirán interesándose e investigando en busca de nuevas propuestas musicales. Por mi parte, sólo puedo deciros que no tengo intención de abandonar los micrófonos pero sólo haré aquellos proyectos que me motiven. Tengo que ser sincero con vosotros y conmigo mismo.

De verdad no he pretendido molestar a nadie. Si ha sido así, aceptad mis disculpas.

Un abrazo,

Félix “Duende”

 

Anuncios

~ por duenderock en 16 junio, 2013.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: